PSYCHO PASS: LA VOLUNTAD DE LAS ACCIONES

PSYCHO PASS: LA VOLUNTAD DE LAS ACCIONES

En un futuro próximo, es posible medir de forma instantánea el estado mental de una persona, la personalidad y la probabilidad de que dicha persona vaya a cometer delitos gracias a un escáner psico-somático que realiza un escaneo de las funciones del cerebro y de las demás funciones biológicas y químicas del cuerpo, determinando el Psycho-Pass, un número asociado a un color en cada persona. Cuando esta probabilidad, medida como el índice de «Coeficiente de Criminalidad», es demasiado alta, es decir, posee un color muy oscuro y un número muy elevado, los individuos son perseguidos y detenidos con fuerza letal, si es necesario. Esta tarea es realizada por un equipo especial de potenciales delincuentes llamados Ejecutores, que son supervisados ​​por oficiales de la policía conocidos como Inspectores.

La trama se basa en los distintos casos que se le asignan al DIC, así hasta que ya cerca de la mitad donde todo empieza a converger hacia Makishima y su lucha contra el sistema Sibil. Akane es la clave dentro de la serie, al ser el protagonista inexperto permite al espectador desarrollar el mundo detrás del Psycho-Pass y el Sistema Sibil. Kogami es el mentor dentro de la trama, al ser un ex-detective y actual ejecutor, entrega a Akane profundas enseñanzas sobre el labor del detective, a pesar de que siempre se muestra terco y rebelde frente a la autoridad. Makishima es el villano intelectual por excelencia, frío y cruel, crítico del sistema en el cual se esta inmerso. Lo mejor es el desafío constante entre Makishima y el DIC, recuerdan mucho a las batallas intelectuales que se mostraban en Death Note, guardando las diferencias. Cuando se llega a ese punto de la trama es bastante difícil dejar de verla, los guionistas se manejan en dejarte en suspenso después de cada capítulo.

¿TIENEN CONSECUENCIAS LAS ACCIONES SIN VOLUNTAD?

El tema abunda en la serie, Makishima es el encargado de cuestionar continuamente al sistema al cometer delitos pero no poder ser juzgado por el Dominator, y por lo tanto forzar a los miembros del DIC a atacarlo con sus propios medios, es decir, por medio de su propia voluntad. Además este tema se puede extrapolar al mismo Sistema Sibil, que libra de la carga de la libertad a la sociedad, como alguna vez dijo Sartre «El hombre esta condenado a ser libre», el sistema Sibil libera al hombre de la condena haciéndose cargo de su libertad y elecciones. Aun así, la interrogante queda a cargo de cada uno.

Destacar que los personajes tienen una buena construcción psicológica, y, como siempre suele pasar en los animes, casi todos tienen un pasado trágico que les ha marcado y moldeado, cristalizándose en lo que son en el presente. Además, la protagonista principal de la obra, Akane Tsunemori, es un claro personaje redondo, que va evolucionando durante la obra mientras nosotros vamos aprendiendo a través de ella.

ANIMACIÓN Y MÚSICA VAN DE LA MANO

La animación es marcada por los tonos oscuros, debido al estilo Cyber-Punk, el diseño de personajes es concorde a lo que se busca, no cuesta mucho sentirse identificado con ellos. La animación, por tanto, es una búsqueda de la seriedad y concordancia con el mundo que se busca recrear.

La mayor parte de la obra se basa en escenas de combates con mucha acción, persecuciones, disparos y toda esa parafernalia. Los movimientos son fluidos y correctos en conjunto con unos colores y ambientación oscuros, con el rojo de la sangre muy destacado, dando un toque gore a la serie. Este tétrico ambiente de película de horror es perfecto, y junto a una censura muy suave hacen de Psycho-Pass un anime bastante violento tanto psíquica como físicamente.

Si hablamos de la banda sonora, está tiene mucho que decir. Esta está allí en todo momento para generarnos un sinfín de emociones, Yoshikazu Iwanami hace un trabajo espectacular. Los opening y los endings son correctos, pero como curiosidad diré que la puesta en escena del segundo opening, “Out of control” se parece más a una introducción de serie policíaca que a un opening de anime.

OPINIÓN FINAL

En conclusión, Psycho Pass es una serie buena, muy buena, bastante amigable con el espectador occidental de anime, tiene una trama que engancha, personajes bien definidos, una ambientación emocionante, un soundtrack excelente.

Como factor en contra diré que peca en ocasiones de filosofar demasiado. Algunos diálogos largos y pesados o escenas no del todo bien definidas, pueden provocar que el espectador se pierda.

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