HORIZON ZERO DAWN: LA PREHISTORIA DEL FUTURO

HORIZON ZERO DAWN: LA PREHISTORIA DEL FUTURO

Horizon: Zero Dawn tiene por contexto la Tierra cientos de años en el futuro. La humanidad atravesó por una especie de regresión tecnológica y ahora comparte el planeta con bestias mecánicas salvajes en un entorno con apariencia prehistórica. Es en este contexto conocemos a Aloy, una joven cazadora con origen desconocido cuyo talento rápidamente le permite sobresalir para convertirse en una leyenda viviente de la región. Al comienzo, el argumento abarca temas de discriminación que resultan maduros e interesantes de experimentar por conducto de la protagonista, pero después la trama se centra en la cuesta del personaje por conocer de dónde viene y encontrar una explicación para la presencia de las máquinas en su mundo, un enigma que alarga la historia y te mantiene intrigado en todo momento.

UN CONCEPTO ATRACTIVO

La estructura general de Horizon: Zero Dawn es la tradicional para cualquiera que haya jugado un título similar, desarrollado en los últimos cinco años. Inicias en un rincón del mapa y, conforme conoces personajes y cumples las misiones que te encomiendan, empiezas a alejarte cada vez más, revelando el territorio y acumulando puntos de experiencia para subir de nivel. Al hacerlo, Aloy incrementa su límite de salud y adquiere puntos de habilidad que dejan desbloquear talentos, como la facultad para ralentizar el tiempo, abatir silenciosamente enemigos, dar golpes más poderosos o reciclar trampas.

En paralelo con este sistema hay otros rostros familiares como el looteo y la creación. Cazar animales sintéticos y orgánicos, y hacer acopio de materiales regados por el mundo permite preparar pociones con diversos efectos. La movilidad recuerda un poco a UNCHARTED o hasta Assassin’s Creed con mucha fluidez y un énfasis por la escalada de salientes específicas, oportunamente dispuestas sobre superficies verticales. La mecánica funciona bien, luce espectacular y es súper intuitiva.

El seguimiento de rastros, por otro lado, nos hizo pensar en The Witcher. Consiste en activar tu visor holográfico y reconocer una especie de aroma representado con un indicador visual que te conduce hasta el siguiente punto de interés. Es un sistema muy directo. La única observación es que Guerrilla abusa de él y terminas usándolo una veintena de ocasiones durante el juego.

Finalmente hay campamentos enemigos que puedes atacar con sigilo o las armas desenfundadas. Horizon rescata conceptos como el del líder enemigo al que no puedes abatir con discreción y quien porta un arma pesada, pero por lo demás, se trata de poner tus flechas en la cabeza o atraer a los adversarios a cuellos de botella para no verte agobiado por decenas de ellos. El combate con humanos no es, ni por mucho, tan satisfactorio como lo es con las máquinas pero las mecánicas no pierden nada de su precisión, así que ésta es una parte del juego que no decepciona.

Para redondear, Horizon: Zero Dawn es un juego que resulta intuitivo y accesible, por su diseño; los controles son súper responsivos y el combate es divertido, pero para tratarse de una experiencia tan extensa, hizo falta un poco más de ingenio en el diseño de las misiones y elementos sorpresa que verdaderamente motivaran la exploración y dieran sabor al mundo.

EL RUGIR DEL FUTURO

El músculo más fuerte de Horizon: Zero Dawn, sin duda, es el gráfico. Guerrilla Games creó un mundo francamente hermoso de ver y con un rendimiento prácticamente impecable. Además, el mapa tiene diversos biomas que añaden algo de chispa a los viajes. Arrancas en una zona boscosa para pasar a una montañosa, llegar al desierto y terminar en una especie de jungla.

El sonido es muy competente. Los efectos sintéticos de los animales proyectan el carácter artificial y el volumen de su diseño con poder y mucha fidelidad. En cuanto a la música, también hay mucha riqueza con composiciones que van desde lo folk hasta lo electrónico, así como un tema principal pegajoso y melódico.

OPINIÓN FINAL

Como único punto en contra, la experiencia puede tornarse predecible y algo reiterativa al pasar la marca de las 20 horas, pero lo entretenido de la trama y el volumen de contenido definitivamente se prestan para hablar de un producto competente que desquitará el valor de tu dinero.

El juego rinde homenaje a las mejores ideas del género al reunirlas en un mismo paquete y hacerlas funcionar perfectamente bajo un concepto ingenioso, aunque eso pase factura a su identidad y capacidad para asombrar. Definitivamente, es una muy buena entrega que nos recuerda el valor de las nuevas propiedades.

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