LA PRINCESA MONONOKE: UNA NATURALEZA PARA ADULTOS

LA PRINCESA MONONOKE: UNA NATURALEZA PARA ADULTOS

La princesa Mononoke cuenta la historia de Ashitaka, un príncipe sobre el que cae una extraña maldición que le obliga a abandonar su pueblo y buscar una solución en tierras lejanas. Una vez halla el lugar que buscaba, se encuentra con una situación de lo más hostil. Por un lado, los dioses del bosque luchan por conservar su naturaleza intacta; por otro, un grupo liderado por Lady Eboshi amenaza con destruirla con el objetivo de obtener hierro y construir armas de fuego.

Este choque entre ambos mundos está llevado de una manera muy especial y nunca vista hasta el momento. Para plasmarlo de la mejor manera posible, Miyazaki apuesta por una protagonista diferente, una joven que ha vivido con lobos desde que fue abandonada por sus padres y lucha junto a ellos y los dioses por la conservación del bosque.

LA PRINCESA DE LOS LOBOS

La trama argumental es realmente interesante, poseyendo el mítico mundo de fantasía lleno de ingenio que siempre nos expone en sus películas Miyazaki. Esta película aporta unos personajes y un desarrollo de los hechos muy memorables. Otra cosa que le beneficia es que no es remotamente predecible.

La película peca quizás de una introducción demasiado rápida, dando detalles muy puntuales a una velocidad elevada, aunque todo ello queda arreglado con un nudo bien desenvuelto en el que los personajes van interaccionando y las relaciones van cambiando. Este desarrollo, es ayudado por la humanización de los animales, los cuales pueden hablar, tienen disputas entre razas diferentes y sienten al igual que los humanos. Componen un elenco de personajes muy interesantes a tener en cuenta cuando mencionamos el drama existente en la película. En cuanto al desarrollo temático, podemos observar una película profundamente empeñada en la concienciación medioambiental y con un objetivo de transfondo por el respeto a los bosques y a la naturaleza en general.

UN DISEÑO COSTUMBRISTA

La animación que porta La princesa Mononoke está a la par de todos los trabajos concernientes a Miyazaki. Es decir, es vivaz y colorida, contiene diseños estupendos y el estilismo de los personajes es único. Pero por encima de todo, esta obra se diferencia del resto porque se enfoca de una manera más especial y específica en el bosque y en temas naturalistas, lo que da lugar a la muestra de paisajes con detalles hasta en el más mínimo rincón de la pantalla. Y es que para ser una película salida en el año 1997, la animación no se queda obsoleta ni mucho menos, ya que el punto característico que tiene, la hace reconocible, y los reworks visuales hechos conforme pasan los años la vuelven un poco más actual y bonita.

En cuanto a la banda sonora, aporta mucho piano. Nos encontramos como siempre la increíble música de Joe Hisaishi, que en esta película interpreta un buen factor de ambientación, y que además tiene el punto característico de toda buena banda sonora, que es una diferenciación en la melodía del resto de las bandas sonoras mediocres. No está al nivel de la BSO de El Castillo Ambulante, pero aún así es una delicia para los oídos y como siempre Hisaishi no defrauda.

OPINIÓN FINAL

La princesa Mononoke es, junto a El viaje de Chihiro, el estandarte de Studio Ghibli y de la carrera de Hayao Miyazaki como director. Una obra capaz de traspasar fronteras, emitiendo un mensaje al espectador que sigue calando hoy día, y con un estilo que no se vería nunca más en el propio estudio. Si bien es cierto que la historia es tremendamente cautivadora, puede llegar a parecer lenta en algunos momentos, y sus más de dos horas de metraje pueden llegar a hacerse pesadas para más de uno. Sin embargo, una vez que estás dentro de su mundo, la historia te lleva de la mano de principio a fin.

La princesa Mononoke es un clásico atemporal magnífico para cualquier espectador, habitual del género de la animación o no, que no deja indiferente a nadie, y con un mensaje claro: hay que proteger la naturaleza.

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